Todos los debates en torno a la vivienda se han centrado en la oferta, incluida la propuesta del presidente. Es decir, el número de viviendas necesarias para satisfacer la demanda actual y futura. De este modo, hemos oído hablar de cuanta vivienda nueva es necesaria construir, cómo hacerlo, de la necesidad de rehabilitar y también de cómo facilitar el alquiler.
Si queremos afrontar de verdad el reto de la vivienda, además de actuar sobre la oferta, debemos trabajar para que las personas no se vean obligadas a residir en los territorios más tensionados y puedan optar por otras alternativas.
